I got you, under my skin
Cuando sueñas, cuando te ilusionas, siempre concibes el momento del cumplimiento como algo tan jodidamente emocionante y alucinante que te hace temblar y piensas “luego no será para tanto”, pero nada más alejado de la realidad.
Ocurrió, finalmente. Todos los nervios se transformaron en emoción y todas las ilusiones y sueños en realidades palpables.
Han sido 7 días en los que me he sentido libre, me he sentido feliz, me he sentido volar (emocionalmente hablando); No podía haber estado en un lugar mejor.
El caudal de sentimientos, emociones e imágenes grabadas para siempre en mi memoria y en mi retina es gigantesco, y parcialmente indescriptible.
Londres se ha quedado con un pedazo de mi en sus calles, y no podría estar más contenta de ello.
